Himno 114

Un Buen amigó tengo yo

Agregar a lista

    Un buen amigo tengo yo,
    su amor salvó mi vida;
    y por su muerte gozo hoy
    tal gracia inmerecida.
    Y con el lazo de este amor,
    que nunca se ha cortado,
    seguro puedo siempre andar,
    a él estoy ligado.

    Un buen amigo tengo yo,
    el ser me dio al crearme,
    y a sí mismo se entregó
    a fin de rescatarme.
    Pues, cuanto tengo es todo de él,
    él mismo me lo ha dado;
    mi vida, fuerza y corazón,
    a él le he entregado.

    Un buen amigo tengo yo,
    el Todopoderoso,
    que quiere al fin llevarme a mí
    a su hogar glorioso.
    Para animar mi vida aquí,
    me deja ver su gloria,
    y con la ayuda que me da
    yo gano la victoria.

    Un buen amigo tengo yo,
    tan fiel y tan amante;
    mi sabio consejero es,
    mi protector constante.
    De quien al mundo tanto amó,
    jamás podrá apartarme
    ni el mundo, ni la muerte, pues
    soy suyo para siempre.