Himno 142
Si acaso te dejo, Jesús
Si acaso te dejo, Jesús, ¿a quién voy?
después de haber visto tu faz,
de oírte y hablarte, ser íntimos hoy,
me invade cual nunca tu paz.
Me siento feliz en tu gracia, Señor,
y anhelo seguir siempre así.
He visto encenderse en mi alma
el amor que el cielo profesa por ti.
Ansió vivir a tu lado no más,
y juntos así recorrer
tú y yo los caminos: los tuyos de paz,
y éstos de afán y deber.