Himno 416
Cristo, mi piloto sé
Cristo mi piloto se en el tempestuoso mar
Fieras ondas mi bajel van a hacerlo zozobrar
Mas si tú conmigo vas, pronto al puerto llegaré
Carta y brújula hallo en ti ¡Cristo mi piloto sé!
Todo agita el huracán con indómito furor
Mas los vientos cesarán al mandato de tu voz
Y al decir que haya paz, cederá sumiso el mar
De las aguas, tu el Señor, eres mi piloto fiel.
Cuando al fin cercano esté de la playa celestial
Si el abismo ruge aún entre el puerto y mi bajel
En tu pecho al descansar quiero oír tu voz decir:
“Nada temas ya del mar, tu piloto siempre soy”.